Centro Autorizado de Tratamiento de Vehículos (C.A.T.V.)

Hoy en día, los desguaces han dejado atrás el nombre por el que eran comúnmente conocidos y han pasado a denominarse Centros Autorizados de Tratamiento de Vehículos (C.A.T.V.).
En Recuperaciones Casal nos preocupamos por el medio ambiente, exigiendo una limpia gestión en todo el proceso de descontaminación y reciclaje de los vehículos que ingresan en nuestras instalaciones.

Los Centros Autorizados de Tratamiento han de disponer al menos de una unidad de descontaminación adaptada y el cumplimiento de la Directiva 2000/53/CE y con el Real Decreto 1383/2002 del 20 de diciembre, sobre la gestión de vehículos fuera de uso. Según se recoge en la Orden del Ministerio del Interior INT/249/2004 de 5 de febrero, los propietarios de los vehículos que pretendan desprenderse de los mismos al final de su vida útil, “deberán entregarlo obligatoriamente en un centro autorizado de tratamiento, o en una instalación de recepción de vehículos regulada”.

La cadena de tratamiento de un vehículo al final de su vida útil comienza cuando lo entregamos en un CENTRO AUTORIZADO DE TRATAMIENTO DE VEHÍCULOS (CATV), donde se expide el correspondiente Certificado de Destrucción y se tramita su baja definitiva en el registro de la DGT.

 

Recepción del vehículo

Una vez el vehículo ingresa a las instalaciones del desguace autorizado o es retirado por la grúa del desguace, el titular del vehículo recibe el Certificado de Destrucción, documentación que acredita que el vehículo está en poder del desguace y que será descontaminado y reciclado de acuerdo a la ley. Además, este documento predetermina la baja definitiva en Tráfico.

Descontaminación del vehículo

Todos los vehículos que ingresan a un desguace autorizado deben pasar por un proceso de descontaminación, en el cual se retiran los líquidos y componentes peligrosos como las baterías de plomo, el aceite del motor, el combustible o el líquido de frenos, entre otros elementos, para que sean gestionados por empresas especializadas.

Despiece del vehículo

Una vez el vehículo ha pasado por el proceso de descontaminación y se han extraído los elementos peligrosos, los expertos a cargo del proceso revisan las piezas del automóvil y determinan cuáles pueden seguir cumpliendo la labor para la que fueron diseñadas. Así, las piezas que son aptas para volver a ser reutilizadas son minuciosamente probadas, limpiadas, clasificadas y puestas a la venta a modo de recambios ecológicos.

Prensado y clasificación

Una vez se han retirado las piezas útiles del automóvil, éste es prensado y pasado por la máquina fragmentadora, que separará los distintos metales como el aluminio, el cobre, hierro y chapa. De esta manera se reciclan las materias primas para la fabricación de nuevos componentes. Así, el material recuperando es enviado a fundiciones o empresas que requieran los elementos recuperados.